Los sueños se construyen paso a paso,
por Francesc Blanco.

Proyecto XI nació a partir de una sola idea, que tras mucho trabajo se convirtió en un manuscrito que ha acabado siendo un libro. El proceso creativo ha sido fascinante, pero ahora comienza una nueva fase igual de emotiva: cuando la novela entra en las casas de los lectores, viaja con ellos en el metro o duerme sobre su mesa de noche.

Quiero aprovechar estas líneas para agradecer a Juan Carlos Ortega, escritor, periodista y humorista, el prólogo que ha escrito para Proyecto XI. (Leer el prólogo...)

Y también hacer algunas consideraciones respecto al texto, que gira alrededor de tres ejes.

Es un thriller.

Desde niño me cautivó el suspense, género que cuenta en sus filas con un montón de autores magníficos: Stephen King, Dan Brown y un largo etcétera, no siempre valorados justamente desde un punto de vista literario. Siguiendo sus pasos una de mis grandes obsesiones al escribirlo ha sido el ritmo, procurando que el lector pueda disfrutar de una intensidad de “final” desde las primeras páginas.

Cuenta con elementos fantásticos.

En Proyecto XI lo esotérico tiene dos caras. A menudo provoca temor: uno de los personajes, por ejemplo, está encerrado en un lugar que ya no existe, que solo él puede ver. Pero en otras ocasiones también inspira ternura, como el extraño caso de Bastian, el niño adivinador capaz de predecir el futuro a partir de los libros de ficción.

Y por último los libros.

Quizá en el fondo ellos sean los auténticos protagonistas de esta novela. Muchos de los personajes de Proyecto XI son, como yo y como muchos de ustedes, lectores habituales, personas que de vez en cuando se evaden de cuanto les rodea dejándose llevar por las páginas impresas, seres para quienes un mundo sin libros sería un mundo distinto, un mundo distante y decididamente un mundo peor.
Leer el primer capítulo...